
Cuando en el mar se ve explotar bengalas de fuerte luz, no está asegurada la salvación de los náufragos, pero está anunciada una tragedia; los barcos que las ven, deben dirigirse al salvataje. Tal lo ocurrido esta semana con la renuncia (¿destitución?) del Dr. Albisu como presidente de la CTM de Salto Grande; no está solucionada la crisis ética condicionante de lo institucional, pero ha quedado denunciada su gravedad, ubicación y urgente necesidad de atención.




























