
Que la fuerza del Cielo nos acompañe

En esta oportunidad me centré en el presidente de Argentina, Javier Milei, a quien acompañé también al almuerzo de ADM, donde no hablo de economía directamente, sino, tres temas y vaya que curiosos tres temas.
Como conoció al “negro” González Oro, la ópera Nabucco del compositor Giuseppe Verdi, y el personaje bíblico Moisés, esto para explicar sus consideraciones acerca de la libertad, Israel y el Estado.
Pero hay realidades que no se pueden dejar pasar y que por el contrario hay que resaltar.
Desde la asunción de Javier Milei a la presidencia en la República Argentina en diciembre de 2023, (hace un año), la pobreza en su país, ha experimentado un crecimiento exponencial. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en el primer semestre de 2024, el 52,9% de la población se encontraba por debajo de la línea de pobreza, un aumento de 11,2 puntos porcentuales respecto al segundo semestre de 2023, cuando la tasa era del 41,7%.
Además, la indigencia, que mide a quienes no pueden cubrir una canasta básica de alimentos, alcanzó al 18,1% de la población en el mismo período.
Pero en este extenso país, con grandes riquezas naturales y habitantes de gran cultura, la distribución del ingreso se ha vuelto alarmantemente desigual.
Mientras que el 10% más rico ahora concentra el 33% del ingreso nacional, el 10% más pobre apenas sobrevive con el 1.8%.
Pero lamentablemente esta polarización no es solo económica, sino profundamente social, ya que la sociedad también se fractura a lo largo de líneas de oportunidad, acceso y desesperanza.
Para los jóvenes trabajadores, el panorama es igual de grave.
Las tasas de desempleo han aumentado, y muchos se ven obligados a trabajar en la economía informal o en empleos de plataformas sin estabilidad ni protecciones.
Las familias que antes aspiraban a la movilidad social ascendente deben de conformarse con acceder en el mejor de los casos al mercado laboral precario e informal, para llegar a fin de mes.
La administración de Milei no solo ha marginado a los trabajadores, sino que ha suprimido activamente su capacidad de protesta a través de nuevas leyes que imponen severas sanciones a los organizadores sociales, incluyendo penas de prisión de hasta seis años, autorizando a la policía a dispersar contra manifestantes.
Esta grave situación acompañada por un ejército paralelo de trolls en redes sociales, es un recordatorio contundente de que el gobierno de Milei prioriza los intereses del capital sobre los derechos de las personas.
Este martes 10 de diciembre se cumple un año de gobierno del economista libertario, Javier Milei.
En estos doce meses, entre tantos datos y medidas en 365 días, están que el Poder Ejecutivo ordenó el cierre de 13 Ministerios, el desmantelamiento de importantes sectores estatales y el recorte de los presupuestos destinados a Ciencia, Cultura y Educación, entre otras áreas, tan importantes como las mencionadas.
Lo que me da cierta esperanza, en la utópica idea de resistencia de que siempre hay margen para generar utopías, es que mientras Milei, habla en su discurso de “anteojeras ideológicas” y pide que se permitan acuerdos bilaterales por fuera del bloque, el brasileño Lula, llama a defender “la igualdad de género, la lucha contra el racismo y la justicia social……por fin una bocanada de esperanza, en ese camino en el cual muchos queremos transitar…..”que la fuerza del Cielo nos acompañe” ... .
Nota: El título que da origen y cierre de estas líneas, fue la frase con la que Javier Milei cerró su intervención en la Cumbre del Mercosur, Montevideo 6 de Diciembre 2024














