Competencia narrativa y conciencia histórica

Columnas 16 de agosto de 2020 Por Jorge Barrera
En este trabajo intentaré explicar las operaciones básicas de la conciencia histórica, su relación con la conciencia moral, sus principales competencias y por último la cuestión de su evolución, definiendo categorías de análisis que permitan investigar, tanto desde los textos como en el aula diferentes aspectos de su desarrollo.
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Competencia narrativa y conciencia histórica - Por Jorge Barrera

La enseñanza de la Historia.

El aprendizaje histórico puede explicarse como un proceso de cambio en la conciencia. Implica que los estudiantes sean capaces de establecer una relación significativa entre el pasado, el presente y el futuro. Logrando, de este modo, un fuerte impacto en el objetivo central de la educación, la Formación de Ciudadanía.

La enseñanza de la Historia tuvo en el siglo XlX un papel fundamental en la afirmación de los estados nacionales. En el Uruguay, en particular, es interesante observar que fue un poeta, Juan Zorrilla de San Martín, quien más contribuyó a la construcción del relato oficial, a través de la Leyenda Patria, Tabaré y la Epopeya de Artigas. Ésta última es, a juicio de Pivel Devoto “la obra de mayores valores”.

El renombrado historiador uruguayo, destacando los aportes del poeta de la patria, cita una opinión muy calificada, para darle aún más fuerza a su posición y escribe: “Refiriéndose a ella expresaba D. Miguel de Unamuno: “Dudo mucho que artista alguno del cincel pueda erigir a memoria y culto de Artigas un monumento, en mármol o bronce, más sólido y más poético que éste”. Así mismo la construcción de la figura de Artigas como prócer, también fue funcional a la necesidad de poseer figuras propias que justificaran la existencia y permitieran la afirmación de una identidad. Pivel continúa diciendo: “La epopeya de Artigas tiene un gran acierto de arte y de verdad histórica: El friso sobre el que levanta la alta estatura del héroe, es el Pueblo Oriental, que existía disperso, sin unidad ni conciencia y Artigas conjuró, desde la hora inicial de la revolución, imprimiéndole un imborrable distintivo en los días amargos que siguieron al armisticio de 1811. La descripción del Éxodo del Pueblo Oriental es una página maravillosa de color, de emoción poética y de verdad histórica.”

La escuela, recogío ese sentimiento y transmitió un relato plagado de procesos épicos, acontecimientos míticos y personajes heroicos, que eran la razón de ser de la nacionalidad. Para afirmar la nacionalidad fue necesaria una narración que expresara un mandato histórico posibilitador de un presente común y un futuro compartido. Autoritaria y exclusora, por su acción homogeneizadora y al mismo tiempo democrática, por su carácter de “dadora“ de conocimientos; la escuela impone una unidad fundada en la identidad nacional”( Finocchio, 2002). En esta institución, la conciencia histórica condensa conceptos, representaciones, interpretaciones, comprensiones, perspectivas, valoraciones, experiencias que una sociedad tiene de ella y se expresa en narrativas estructuradas del pasado.

La Nación y la democracia, expresa Tedesco “son construcciones sociales y por lo tanto deben ser enseñadas y aprendidas”. 

La conciencia histórica y el tiempo.

  • La conciencia histórica una operación del intelecto humano para aprender algo. Transforma los valores morales en totalidades temporales:
  • Tradiciones.
  • Concepto de desarrollo.
  • Otras formas de comprensión del tiempo.


La forma lingüística dentro de la cual la conciencia histórica realiza su función de orientación es la narración ya que se desarrolla en el tiempo. La narración, a diferencia de la argumentación, presenta una secuencia temporal.
Cuando expreso:
Todos los h son m
S es h
Entonces
S es m.

La validez del razonamiento no depende del tiempo.

La conciencia y las narraciones.

Trataré de aproximarme un poco más a los significados de algunos conceptos:
¿Qué son las narraciones? , ¿qué papel desempeñan en la construcción de la conciencia moral e histórica? ¿cuáles son sus implicaciones en la educación?

“Una narración es la unidad lingüística que puede, en último término, fijar el significado afectivo de los hechos que la componen. En ella aparecen una serie de elementos de los que se derivan cuestiones importantes para el aprendizaje”.

En la narración, al igual que en el juego, el universo está limitado, el contexto está creado y dado de modo que los acontecimientos pueden captarse y su sentido comprenderse con mayor rapidez que los hechos situados en un mundo menos hospitalario, con límites imprecisos.

Los relatos son narraciones que orientan nuestras respuestas afectivas frente a los acontecimientos, de ahí su importancia para la construcción de la conciencia moral.
El hombre es un ser intratemporal, con pasado, presente y futuro. La temporalidad es categoría humana, por ser una criatura en su organicidad biológica y en su totalidad”.
De acuerdo con la Psicología evolutiva, el tiempo explica el cambio, el desarrollo y la evolución, tanto desde la perspectiva ontogenética, como filogenética.

Existe una crítica a la enseñanza de la Historia “es la que insiste en que esta disciplina se presenta a los alumnos como una narración, en lugar de desentrañar las complejas relaciones estructurales, Carretero expresa: “La historia como relato no necesariamente tiene que estar vinculada con el adoctrinamiento, ni con la simplificación histórica”

En la narración histórica se encuentran las operaciones con las cuales la mente humana realiza la síntesis del tiempo, los valores y la experiencia, entonces, la conciencia histórica se contituye a partir de una competencia específica y esencial: la “competencia narrativa”.
La investigación educativa necesita hacerse cargo de lo que son los relatos, y de la dialéctica entre las narraciones y la comprensión de la realidad.

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