
Un techo puede curar

La estrategia parece seguir reglas audaces: rechazar los albergues grandes que aglomeran gente sin discernir sus perfiles, apuntar a grupos comparativamente reducidos en cada modelo, plantear soluciones diferentes para diferentes categorías de personas, admitir familias y mascotas, cuidar siempre la estética pese a los bajos recursos asignados, articular la convivencia de estudiantes y personas sin hogar, rehabilitar viviendas ya construidas, respetar el paisaje, considerar el aislamiento acústico, entre muchas otras.
Atención, Uruguay: el abordaje de las personas en situación de calle no es solamente una cuestión financiera o de voluntad política. Es una cuestión de diseño y para un buen diseño es fundamental saber desde qué marco teórico se observa y se define el problema. Nadie hasta ahora en el Uruguay ha colocado en la opinión pública el modo propuesto por este cortometraje de Cordula Echterhoff (2025).
En estas líneas tracemos apenas una síntesis. Los responsables de políticas deberían mirar el documental tomando notas.
Echterhoff apela a testimonios de beneficiarios de los programas tanto como a arquitectos y trabajadores sociales. El cortometraje, que se exhibe en el Canal Arte.tv Cultura y puede accederse también buscándolo en YouTube, analiza cuatro propuestas europeas que redefinen el papel de la arquitectura ante los problemas sociales.
Según declara Christine Heinrichs, de la Frankfurter Verein für soziale Heimstätten (Asociación de Frankfurt para la Vivienda Social) “el 70% del éxito de un centro depende de su arquitectura” . Es que la arquitectura puede funcionar como un verdadero “trabajador social materializado en piedra”. Se trata de cuatro proyectos distintos, dos en Viena, uno en Lyon y otro en Frankfurt, para personas de circunstancias y recorridos vitales también muy distintos entre sí.
Frankfurt (Alemania): Centro Lebensraum 016
La experiencia del Centro Lebensraum 016, estuvo a cargo de los arquitectos Michel Müller y Jan Lotter. Se integró un equipo con artistas, trabajadores sociales y personas sin hogar para diseñar un espacio alejado de toda frialdad institucional. El proyecto fue gestionado por la Frankfurter Verein für soziale Heimstätten. Actualmente, el centro acoge a 185 personas (134 hombres y 51 mujeres) descritas como personalidades complejas que suelen quedar fuera de otros sistemas de ayuda.
El diseño se basa en un respeto extremo de cada individualidad, bajo la premisa de Michel Müller de que “ningún espacio es igual a otro y esto se refleja, en cierta medida, hacia el exterior”. Los arquitectos construyeron modelos de cartón a escala real para experimentar físicamente las proporciones, buscando entender “cómo se sienten 5 cm más o menos”. El edificio cuenta con escaleras exteriores para evitar pasillos cerrados y un cálido interior de madera. Aunque originalmente se pensaron habitaciones dobles, hoy dos tercios son individuales porque la privacidad resultó ser una necesidad terapéutica más crítica de lo previsto.
Viena (Austria): VinziRast - mittendrin
La idea original de este innovador modelo surgió de un grupo de estudiantes de arquitectura tras convivir con personas sin hogar durante una protesta universitaria. La renovación del edificio, un antiguo local de ventas, fue posible gracias al trabajo voluntario de los propios arquitectos, estudiantes y otros potenciales usuarios. Se autofinancia parcialmente mediante un cafetería en la planta baja. Aquí residen 26 personas, integrando a estudiantes con personas que antes vivían en la calle en apartamentos compartidos de dos o tres ocupantes.
Un joven residente recuerda a unos familiares cercanos que se quedaron sin vivienda. Eso le permitió ver a sus vecinos actuales como “simplemente personas normales que han vivido en la calle”. Para gestionar posibles tensiones derivadas de adicciones o traumas, el diseño incluyó galerías exteriores para que los habitantes tengan la “opción de evitarse unos a otros”. Donde hay problemas de drogas o alcohol hay mucho potencial de conflicto. Las cocinas comunes cuentan con tres salidas por el mismo motivo. Los materiales reciclados, como cajas de verdura para las paredes del café, otorgan una belleza rústica que respeta las trazas del tiempo. Eso parece hablar también de la dura vida anterior de muchos residentes, ahora integrados en una nueva realidad.
Lyon (Francia): Maison de Rodolphe
Los responsables de ejecutar este proyecto fueron el arquitecto Jean-Loup Patriarche en el diseño y su hermano Xavier en la construcción. La obra fue financiada por el industrial Allan Mérieux, motivado por la historia de hombres que rechazaban albergues porque no permitían la entrada de sus animales. El centro atiende a hombres solos con sus mascotas y a dos familias, ofreciendo un sistema de módulos de madera que funcionan como “cajas” protectoras.
La relevancia del vínculo humano-animal es ejemplificado por un residente que afirma sobre sus perros “son mis bebés y es mi vida, me pertenecen y les pertenezco”. Técnicamente, el desafío de la acústica en sistemas modulares se resolvió insertando los módulos con una cámara de aire intermedia, ya que, según Xavier Patriarche, “a menudo, lo que oigo puede ser mucho más perturbador que lo que veo”. El diseño incluye puertas caladas que permiten el paso de la luz natural incluso cuando el residente siente la necesidad de aislarse, evitando que se sienta “encerrado” o a oscuras.
Viena (Austria): VinziDorf
Este proyecto, que tardó 13 años en encontrar un terreno debido a la resistencia vecinal, se construyó finalmente como una pequeña aldea gracias a materiales donados y la colaboración de voluntarios. Los responsables del diseño lograron integrar el complejo en un espacio verde que contribuye al solaz: “hemos comprobado que la zonas verdes, las plantas que hay aquí, son igual de terapéuticas, estar en la naturaleza ayuda mucho al proyecto”. Alberga a 24 hombres con alcoholismo crónico y largas trayectorias de vida en la calle.
La solución habitacional consta de 16 casitas individuales de 9 m² y un edificio central para servicios comunes. Debe tenerse en cuenta que ese mínimo espacio es la zona más íntima de los residentes que circulan y utilizan además el resto del peculiar agrupamiento, inmerso en un muy grato entorno natural.
Claro que hay que ver el documental para ver cómo funciona concretamente y convencerse. Creo que se puede adherir al mismo tiempo al proyecto VinziDorf en Viena y compartir por completo los dichos del senador Gustavo González (2026, 4 de marzo) referidos a “volver a lo que la Ley Nacional de Vivienda planteaba como mínimo habitacional, es decir, 35 metros cuadrados”.
Pero se trata de problemas diferentes, por su naturaleza y por su escala: una cosa es la atención a las personas en situación de calle, bajo la premisa de que un techo puede curar. Y otra son los planes para garantizar el acceso a la vivienda para amplios sectores de trabajadores. Para dar mayor profundidad y amplitud a toda esta problemática, puede acudirse a Benjamin Nahoum (17/10/2025).
En el caso de la experiencia de VinziDorf, se apeló a un recurso ingenioso para cumplir con las estrictas leyes de protección de árboles en Viena: si se tala un árbol hay que plantar otro. Los arquitectos entonces decidieron: “donde hay un árbol, quitamos el techo”, permitiendo que la naturaleza atraviese la construcción. Las casas utilizan 16 tipos diferentes de ventanas y placas de fibrocemento de distintos colores, creando una estética diversa y acogedora. Para residentes que llevaban décadas bajo puentes, este espacio representa, en sus propias palabras “el paraíso en medio de Viena”.
El documental subraya que ante la complejidad de estas biografías, buscar “grandes proyectos y grandes soluciones es un error”, pues la verdadera rehabilitación requiere mirar a cada individuo y ofrecerle un hogar donde realmente quiera y pueda quedarse.
No en vano hay algo común en las cuatro experiencias y lo resume bien Christine Heinrichs: “Si uno construye una casa para sí mismo la hace bonita. Si construye para gente necesitada debe ser barata y funcional. La estética no importa”. En cambio, “aquí es bonito y ese respeto se transmite a las personas que viven aquí”.
REFERENCIAS
Echterhoff, Cordula (2025). Construir para la sociedad: Arquitectura para personas sin hogar. En Canal Arte.Tv Cultura: https://www.youtube.com/watch?v=zsuSh18NMoo
González, Gustavo (2026, 4 de marzo). Escándalo por los monoambientes. En La Diaria, 4/3/2026. https://ladiaria.com.uy/opinion/articulo/2026/3/escandalo-por-los-monoambientes/
Nahoum, Benjamin (2025, 17 de octubre). Viviendas vacías: las partes de un todo muy complejo. El problema de ocupar las viviendas desocupadas. En Brecha 17/10/2025. https://brecha.com.uy/el-problema-de-ocuparlas-viviendas-desocupadas/
Nota: Parte de la transcripción del guión del documental se obtuvo mediante NotebookLM












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