"El problema de la violencia es a nivel de sociedad, no es solo del fútbol"

Opinión El viernes Por Medio Mundo
El sociólogo Leonardo Mendiondo, visitó Desayunos Informales para dar su mirada sobre el conflicto que trae la violencia en el deporte. En los últimos días, se han dado dos asesinatos, los cuales podrían tener vinculación con barras bravas.
Leo-Mendiondo
Leonardo Mendiondo. Sociólogo.

El pasado 10 de enero, un adolescente de 17 años fue asesinado en el barrio La Unión. La Policía investiga si el ataque tiene alguna vinculación con lo ocurrido en la madrugada del jueves pasado en la Vía Blanca, donde hubo un tiroteo que terminó con tres hombres heridos, uno de los cuales también murió en las últimas horas.

Este fallecido era hincha de Nacional, y a su vez coautor del homicidio de Hernán Fiorito, el hincha de Peñarol asesinado en Santa Lucía en 2016. La hipótesis sobre la posible relación de los crímenes, comenzó a crecer luego que Erwin Parentini, ex barra de Peñarol y condenado el asesinato del hincha de Nacional Lucas Langhain en diciembre de 2019, asegurara que habría “represalias” por el crimen del adolescente.

"Todos decimos que el fútbol es una fiesta, efectivamente para un montón de hinchas lo es, pero para un porción de la hinchada no es una fiesta, es una guerra. Esto tiene varios motivos. Primero considerando que hay un cambio social muy fuerte", comenzó diciendo el sociólogo Leonardo Mendiondo, en el Programa Desayunos Informales, al que fue invitado para dialogar sobre la problemática.

Mendiondo quien ha realizado investigaciones de campo sobre las barras bravas y la violencia en el deporte, sostiene que los principales delitos que se cometen, como el homicidio, han tenido una escalada ascendente. En ese sentido, explicó que si bien los distintos gobiernos han podido disminuir esos crecimientos en algunos periodos de tiempo, la tendencia es siempre hacia el crecimiento.

"Se ve en el fútbol, evidentemente es una cualidad que ha generado nuestra sociedad y se expresa en todos los espacios que podemos ver. El fenómeno cambió. Se hizo mucho más violento y las características que tenían las barras en los principios de 2000 y los liderazgos que tenían cambiaron" señaló, para luego agregar: "Con respecto a la mano dura no sirve, ni va servir con determinadas personas que están decididas a llevar adelantes distintos tipos de delitos".

Según el especialista, cuando la distinción empieza a transcurrir atravesada por la competencia para ver quién es más violento, "en sentido de proeza, de acción, viene otro y va querer emularte porque no quiere quedar atrás, y así la dinámica sigue hasta el infinito".

Pero más allá de la notoria escalada de violencia expresada en las barras bravas, Mendiondo comenta: "Esto no es un problema exclusivamente del fútbol sino que suceden otras cosas atrás. El fútbol no está ajeno. El fútbol es la sociedad y qué cuando hablamos de sociedad, hablamos de un conjunto de relaciones sociales que se producen en un entorno, que de alguna manera se estructuran y cambian". 

Por otra parte, Mendiondo le dedicó unos minutos al rol que cumplen los medios y los representantes políticos en el abordaje del tema: "A mí no me llama la atención, cuando transformamos un suceso en noticia, se agiganta. Es algo complejo y que está muy mal resuelto. Incluso escuchando declaraciones del gobierno celebrando buena gestión".

Y remarcó: "Si bien bajan los números, no podés decir bajamos los delitos y bajamos los homicidios por la gestión policial, no podés sacar rédito político de eso. Podés estar en un proceso de desaceleración. No digo que estén mal las políticas, lo que sí digo que no saquemos réditos de un par de números, sin saber qué puede pasar mañana".

En la misma línea, Mendiondo explicó que desde  la democracia hasta hoy, ningún gobierno logró revertir de forma sostenida la tendencia a los delitos. "20 años después que se genera el fenómeno nos damos cuenta que eso sucede. Hubo mucha soberbia, cualquiera viene, 'esto se arregla', subestimamos los fenómenos porque no los comprendemos" advirtió con preocupación. 

Referido a su rol como sociólogo explica: "Una cosa es hagamos una reflexión colectiva desde el punto de vista académico y luego el tema es la gestión, las dificultades aparecen y son muchas. No es tan fácil como decir quiero cambiar el Uruguay".

"El problema lo tenemos a nivel de sociedad. La cantidad de homicidios por sicariato que hay en Uruguay nos demuestra que no es un problema del fútbol, es un problema de sociedad", sentenció Mendiondo. 

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