Carta de Mariana, hija de Miguel Etchecolatz

A días de su muerte, la ex hija (porque renunció a serlo) del represor escribió esto:

Internacionales04/07/2022Medio MundoMedio Mundo
Miguel Etchecolatz
Miguel Etchecolatz

Crear una vida propia, a las sombras de mi progenitor, uno de los genocidas más siniestros de nuestra historia, fue muy difícil. Siempre rodeados de armas, acompañados de custodia policial y metidos en una burbuja. Mi vieja hacía lo que podía, amenazada frecuentemente por él: “Si te vas, te pego un tiro a vos y a los chicos”. De hecho, mi recuerdo más crudo de la infancia da cuenta del sufrimiento permanente: cada vez que él volvía de la Jefatura de Policía de La Plata, nos encerrábamos a rezar en el armario con mi hermano Juan, para pedir que se muriera en el viaje. Sí, eso sentíamos, todos los días de nuestras vidas.  

Crecí entre situaciones traumáticas, en plena soledad, porque vivir con Etchecolatz significaba no tener paz, hacer lo que decía y acostumbrarse al miedo de abrir la boca, porque podría venirse la respuesta más terrible. Aun así, desde chiquita fui bastante rebelde, tanto que mi familia me apodó “estrellita roja”. Lo desobedecía, sí, tanto como era posible. Y a ese ritmo, se repetían sus golpes. Era cruel, castigaba muy fuerte y después se preocupaba: "Mirá lo que me hacés hacerte", decía. Cuando oía sus pasos, sentía el perfume del terror. Y sí, haber convivido con un genocida me permitió conocer su esencia, su faz más verdadera.

Siempre fue narcisista, una persona sin bondad, impenetrable, que nunca dio lugar para que sus hijos pudieran preguntar. Nunca nos explicó nada. Hay asesinos que le han contado algo a su círculo íntimo, pero Etchecolatz no. Y es un contrapunto interesante: no habló con su familia ni frente a la Justicia, sosteniendo un doble silencio. O sea, corporizó lo más terrible en todo momento, sin importarle jamás el otro y convirtiéndose en el símbolo más cruento del aparato represivo. 

Cuando el Juzgado de Familia autorizó a deshacerme del apellido teñido de sangre, en 2016, para suplantarlo por el de mi abuelo materno, creí que había terminado una etapa. Sin embargo, la intención de beneficiar a los genocidas con el 2x1 me angustió y me impulsó a marchar por primera vez. Sentí que la Justicia había dejado de ser justa en materia de crímenes de lesa humanidad y empezaba a desampararnos. Pero incluso podía ser peor… Días atrás, mientras visitaba a mi familia me enteré que ahora tendrá el privilegio de irse a su casa. “Es imposible que le den la domiciliaria”, me aseguraba mi mamá, para tranquilizarme. Hasta que nos llamaron para avisarnos. Todo se convirtió en silencio. No pude pensar, ni hablar más. Así estuve la noche entera, tratando de salir de la oscuridad.
Ante semejante noticia, no puedo imaginarme lo que sentirán quienes lo sufrieron y menos todavía quienes deberán convivir con él, en el mismo barrio marplatense. Sólo dos tipos de personas conocen verdaderamente a un sujeto como él: sus víctimas y sus hijos. Por eso, a mí que no me lo vengan a contar. Nadie puede venderme el discurso de la reconciliación, ni el cuento del viejito enfermo que merece irse a su casa. Quienes conocemos su mirada, sabemos de qué se trata. Hay centenares de genocidas con prisión domiciliaria, pero él nos hierve la sangre porque representa lo peor de esa época, tras haber sido la cabeza de 21 centros clandestinos y no haberse arrepentido ni un centímetro de sus acciones, fiel e incondicional a las mentes que planificaron ideológicamente la masacre. 

Justo y reparador sería que Miguel Osvaldo Etchecolatz estuviera para siempre en una cárcel común, hasta el final de sus días. Pues las marcas en el cuerpo, las marcas en la memoria, las marcas del espanto, las marcas del no saber, no se borran nunca, pero nunca más... Como sociedad, debemos luchar para que vuelvan atrás con esta decisión inadmisible y, aún en el sufrimiento, celebro que sigamos saliendo a la calle, aunque nos lo quieran prohibir. A mis 47 años, jamás creí que sufriríamos tal retroceso, pero la fortaleza popular es enorme y debe seguir creciendo hasta meter a cada una de las bestias tras las rejas. 
No se tranza con el dolor, ni se silencia el horror.

Tenía nueve condenas por secuestros, torturas y crímenes de lesa humanidad contra al menos 84 personas. Detenido en una cárcel común hoy murió y se lleva con el la verdad de cientos de desaparecidos.

Te puede interesar
brics

El Desafío de los BRICS: ¿Nuevo Orden Mundial o Fase Transitoria?

Medio Mundo
Internacionales29/12/2024

En el complejo tablero de la geopolítica global, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) han pasado de ser una agrupación económica prometedora a consolidarse como un actor político y financiero clave. La expansión reciente del bloque, con la incorporación de países como Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irán, y Etiopía, deja en claro que el objetivo ya no es solo económico, sino redefinir las reglas del juego global.

la-ciudad-de-gaza-arrasada-por-los-bombardeos-lanzados-por-israel-tras-la-ofensiva-de-hamas_f7b858b9_AP23284511730844_231013121430_800x533

La guerra nunca acabada…

William Marino
Internacionales13/10/2023

SORPRESA, ingenuidad, guerra propagandística, distracción, mas nafta en el fuego, casualidad, vaya uno a saber lo real de donde vino la manija y quien en realidad es el verdadero encubridor de todo

Lo más visto
explosion-en-embajada-de-israel-20220316-1327566

Quiénes son los verdaderos terroristas o la intoxicación mediática que nos martilla cada día…

Luis E. Sabini Fernández
01/02/2026

Leer, escuchar los comunicados “periodísticos” a los que acceden los lectores (los más ingenuos) en Uruguay; los internacionales Deutsche Welle o France 24 o los de la prensa y radio locales, como Carve, Radiomundo, Sarandí, las oficiales, equivale a escuchar “la voz del amo” y exclusivamente o casi, sólo que presentándose a sí mismos como “objetividad periodística”, pero reproduciendo aquella sin pausa.

shutt-violencia-sexual-abuso-dst

La violación y la violencia sexual en el patriarcado: mandato moral y estrategia de poder sobre las mujeres y cuerpos feminizados

Lorena Bello Barreiro
03/02/2026

En pleno siglo XXI, persisten actos de violencia de género y crímenes de guerra que lejos de recibir una condena, continúan reproduciéndose con éxito en sociedades atravesadas por estructuras patriarcales. En particular, estoy pensando en la violación y la violencia sexual —en sus diversas formas— ejercidas especialmente contra mujeres y cuerpos feminizados.

WhatsApp Image 2026-02-05 at 16.36.17

Cuba, el manual del castigo y la vigencia de la unidad antiimperialista

Eduardo Mernies
05/02/2026

Doctrina del castigo - Las recientes medidas coercitivas impulsadas por Donald Trump contra Cuba y contra los países que comercien hidrocarburos con la Isla no constituye un hecho aislado ni una excentricidad coyuntural. Son la actualización brutal de una política histórica de agresión que tiene fecha, firma y doctrina. El 3 de febrero de 1962, el presidente John F. Kennedy rubricó el primer acto formal del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba. Con variaciones de forma y retórica, esa estrategia de castigo sistemático se ha mantenido inalterable durante más de seis décadas.

Suscríbete al Boletín SEMANAL