Historias de calles desiertas - Actualidad

Columnas 16 de octubre de 2020 Por Ezequiel Yebara
Ezequiel Yebara nos comparte un nuevo microrelato en Historias de calles desiertas.
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Historias de calles desiertas - Actualidad - Foto: Simon Zhu

Actualidad

¡Basta! Pidió por favor y se sostuvo para no caerse.

Cuando se levantó encontró que la habitación era un desorden total.

Había montañas y montañas de hilos.

Vio de muchos colores y tamaños. Algunos estaban más enroscados que otros.

Cuando pensó qué podía estar pasando, cayó otro en el medio de la habitación y se sumó al paisaje.

Cuando quiso buscar una explicación lógica, otro salió disparado y se anudo al anterior.

Caían detrás de él a medida que caminaba.

Algunos se unían entre ellos o quedaban enganchados de muebles o lámparas.

Quiso caminar como si nada pasara, pero todos lo miraban.

Fue difícil encontrar ayuda. Cada uno al que se le acercaba, los filamentos alborotados se le enredaban en la cara, en el pelo o en el cuello.

Según quien fuera, la fibra era más densa o más liviana.

Pensó en el mar y hacia allí corrió.

Se tiró al agua. Con tristeza vio que nada cambiaba.

Nadie lo fue a rescatar, no se supo más de él.

Aunque podrían haber seguido el rastro de los hilos. La mayoría de las personas prefirió no verlos más.

A ver si era contagioso. 

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