Periodismo, análisis y pensamiento para comprender el mundo desde otra perspectiva.

LA ONU Y “EL JEFE”: DISCRECIONALIDAD Y DESMEMORIA

El ministro de finanzas de Israel (observe el lector el área a su cargo) Bezalel Smotrich ha declarado, una vez más: “que la agencia de inteligencia [sic] israelí, el Mossad, haga aquello ‘para lo que fue entrenado’ que es eliminar a […] todo el mundo”.
12/05/2024 Luis E. Sabini Fernández
sabini-1024x685

Entiende además que: “de ahora en adelante sólo deberíamos hablar con proyectiles y bombas en Rafah lo más rápido y fuerte posible.”

Rafah, ciudad menor de la Franja de Gaza, contaba con unos veinte mil habitantes, y luego del copamiento violento y aparentemente sorpresivo del 7 de octubre al cuartel regional israelí y kibutzim aledaños por parte de organizaciones armadas palestinas, y que el ejército israelí respondiera con bombardeos e incursiones −que desmantelaron la ciudad capital de Gaza y carreteras aledañas dejando un tendal de escombros y un desconocido número de víctimas allí enterradas vivas− a buena parte de la población gazatí se la “arreó” hacia el sur, a Rafah, precisamente. Hay ahora más de un millón de gazatíes precariamente instalados en carpas “providencialmente” provistas al efecto en Rafah, ahora expandido. Con las privaciones que Israel administra, regula, dosifica desde 2006 para toda la FdG, de agua, alimentos, higiene, asistencia médica, sueño…

A esa población apiñada, hambrienta, desfalleciente, se refiere Smotrich. Para  sólo usar bombas y proyectiles. Tarea fácil, además de cobarde. Porque trata de eliminar esa población. Palestinos. Matados, desde comienzos del s XX, a millares, de a uno, por decenas, según las coyunturas, y que Smotrich y su gente quiere ahora pasar a millones.

La citas incompletas del inicio de estas líneas se completan  con proyectiles y bombas que dicen ser para “Hamás”, y con eliminar “a los jefes de Hamás”. Pero todos sabemos que arrasar campamentos con cientos de miles de seres humanos no se hace para matar a los jefes sino para “matar a todos”.

Eso lo sabe cualquier cronista como el que esto escribe.

Ahora, ¿a quién o a qué se le acepta que mate a decenas, centenares, miles sin decir ni mu? ¿A quién o a qué se le acepta que proclame matar a miles, millones de seres humanos, sin decir ni mu? ¿A quiénes o a qué se le acepta, callada, distraídamente, proclamar un genocidio?

En el mundo actual, en el s xxi, no veo otra entidad con tal desfachatez que a Israel, o en todo caso, a la entente judeocristiana conservadora, que en EE.UU. se denomina cristianos sionistas y en Israel sionistas o judíos a secas.

¿De dónde proviene esa excepcionalidad? En buena medida, es apenas reflejo de un ejercicio del poder sin límites que un supremacismo −que se articula entre élites de EE.UU., el Reino Unido e Israel− se autoatribuye.

Para ello cuenta con una suerte de colonización del “estado profundo” norteamericano, que ha aceptado  funcionar como asistente geopolíticomilitar del diseño israelí. Para ello EE.UU. como nación −imperial como es su marca de nacimiento− ha cedido el control de buena parte de sus amplísimas atribuciones, mundializadas desde 1945, a un manejo en las sombras de tales poderes.

Los ejemplos se multiplican y es apenas buscarlos en la historia reciente y no tan reciente.

Biden, por ejemplo, se pliega… hasta casi arrastrarse por el piso para seguir la política ordenada desde Israel. Ante el 7 de octubre, no ve una secuencia del conflicto más largo de nuestro presente político que se arrastra desde hace más de un siglo, sino que “descubre” la agresión, inesperada, del islamismo fanático, sexómano y antropófago que aparece en el libreto de la coyuntura declarando que ha visto con sus propios ojos bebitos judíos horneados… (diversas chequeos comunicacionales aclararán que tales noticias no eran tales sino bulos deliberados para conseguir piedad y adhesión del “mundo”. Con lo cual, a Biden habría que enviarlo al oculista (ocultistas ya tiene muchos a su servicio).

Biden, sigamos con él, adhiere a todos los pasos de la dirección israelí hasta que algunos consejeros en la interna electoral que es inminente, le advierten que está perdiendo electores en estampida; ciudadanos estadounidenses, sobre todo jóvenes, espantados por la impunidad de una política expresa y orgullosamente genocida. Como muy bien explica el analista Mitchell Plitnick. Biden prosigue así su sinuosa senda de acatar la “bajada de línea” de Antony Blinken (¿representante de EE.UU. en Israel o de Israel en EE.UU.?) y a la vez dice que no se puede seguir matando sin condiciones y se le implora al gobierno israelí que “tome recaudos” para seguir su “tarea de limpieza”. Algo que de inmediato le será concedido. Faltaba más.

Traduzcamos un ejemplo de los tantos que Plitnick ha puesto:  "La desvergonzada cobertura que EE.UU. ha extendido sobre Israel ha alcanzado nuevas dimensiones de teatralidad a medida que aumenta la presión para que John Biden frene  la carnicería genocida que sigue ocurriendo en Gaza desde hace siete meses.”

”Este teatro ha virado a menudo hacia el absurdo, como, para poner un solo ejemplo, cuando el presidente [de EE.UU.]  se ha quejado acerca de que Israel no permite la llegada de ayuda humanitaria a la FdG –un crimen de guerra sin atenuantes según la ley internacional− sólo para que los portavoces de la administración federal afirmaran de que ellos no tienen ‘pruebas’ de que Israel haya violado la ley internacional.”

Basta ver la hambruna y la mortandad creciente para desmentir a “los portavoces”. Sin embargo, el apoyo y la cobertura irrestricta a Israel se mantiene tal cual.

Veamos, por último, una de las vías, entre las más tradicionales, por cierto, por las cuales un poder en las sombras se granjea el apoyo de instituciones aparentemente soberanas, objetivas e independientes: la AIPAC, uno de los lobbies más fuertes y caracterizados del universo político institucional norteamericano, canaliza fuertes emolumentos a buena parte de los congresistas estadounidenses de la Cámara de Representantes (que son 435).

Se estima que por lo menos unos 300 de tales representantes aceptan dichos emolumentos, con lo cual AIPAC y la comunidad judía norteamericana (y por extensión, la israelí) tienen cómodas mayorías para conseguir la aprobación de prácticamente todas las leyes y resoluciones que consideren necesarias o convenientes. Para tejerlas o destejerlas. O para no alcanzar a “tener pruebas” de violaciones… como en el ejemplo precedente.

En buen romance, se trata de sobornos.  Un viejo y conocido recurso del que ya nos hablaba, hace medio milenio, Francisco de Quevedo.□

Lo más visto
4117ec90de89f15bb4072975f40327d5

Las ideas siempre vencen al odio

Ramiro Tafernaberry
07/10/2026
 Lo peor es la indiferencia y el desconocimiento, en una sociedad que, lamentablemente, parece entregarse cada día un poco más a la estupidización colectiva.
108802_620

Desafíos de la educación uruguaya en la inclusión de las personas mayores

Lorena Bello Barreiro
11/10/2026
Hace tiempo vengo reflexionando sobre una importante omisión estatal en nuestro país: la falta de implementación de políticas públicas en el ámbito de la educación formal que promuevan la reinserción de las personas adultas mayores. Esta carencia resulta especialmente significativa si se considera el compromiso internacional asumido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que en respaldo a las áreas de acción impulsadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró el período 2021‑2030 como la Década del Envejecimiento Saludable en las Américas.
ga

Víctor Hugo Morales y su mirada sobre América Latina

Gabriel Gomez
19/10/2026
Argentina, Brasil, Chile y Uruguay ante el avance de las derechas.

El periodista uruguayo cuestiona el modelo de Javier Milei, reivindica las políticas progresistas y considera que Uruguay representa una referencia para quienes defienden el Estado, los derechos sociales y la democracia.
f.elconfidencial.com_original_08f_19a_172_08f19a1726aba827e6df84de398bc61c

LULA: La defensa del tiempo libre de la clase trabajadora y la dignidad del pueblo

Ismael Blanco
20/10/2026
Históricamente, el fascismo y las corrientes de la ultraderecha radical han intentado convencer a los pueblos de que su único destino legítimo es la resignación, el cansancio crónico y la explotación salvaje. A lo largo de la historia continental, estas fuerzas reaccionarias han saboteado las democracias, pisoteado el derecho internacional a su antojo, cometido atropellos de todo tipo y boicoteado actos electorales utilizando la prepotencia y el avasallamiento institucional más impensable.
Ilustra JOe VIcaire

ACTUAR PARA EXISTIR

Agustín Courtoisie
Mediateca29/10/2026
Actriz, escritora y docente, Joe Vicaire (Francia, 1998) supo desplegar una actividad vibrante durante el tiempo que estuvo en el Uruguay. Es cierto que tocó muchas puertas sin mayor respuesta. Pero impactó mucho a aquellos que la conocimos y aún tenemos el honor de conservar el vínculo. Casi con el pie en la escalera del avión que la llevó de regreso, mantuvimos una extensa entrevista con ella que aquí ofrecemos en versión condensada.
Suscríbete al Boletín SEMANAL. Medio Mundo es un medio independiente y libre de publicidad invasiva.