
Nace un nuevo comité de base en San José de Mayo, desde la memoria, el territorio y la militancia
Medio Mundo
El nombre del comité condensa tres dimensiones profundamente simbólicas. “Puente” no refiere únicamente a una estructura física, sino al emblema del barrio: el Puente Carretero, testigo silencioso de generaciones, luchas y encuentros. Nombrarlo es reconocer una memoria viva y compartida, una referencia territorial que une historias y personas. Pero también es una actitud política: tender lazos, abrir puertas, construir comunidad. Es elegir el encuentro como forma de hacer política, apostando al diálogo, la inclusión y el tránsito colectivo hacia un futuro más justo y solidario.
“Trinchera”, por su parte, expresa la voluntad de resistencia frente a la exclusión, la pobreza y la discriminación. Desde este comité, se propone construir una trinchera de ideas, solidaridad y organización popular, donde se fortalezca el protagonismo barrial y se promueva una ciudadanía consciente de sus derechos. Es una apuesta por la dignidad, por la acción desde abajo y por la transformación desde el territorio.
El tercer componente del nombre honra a Gladys Paz, militante incansable del Frente Amplio, cuyo compromiso con la justicia social, la generosidad y la organización comunitaria dejó una huella profunda en la región. Nombrarla es reivindicar una forma de hacer política desde el afecto, la coherencia y el trabajo sostenido. Su legado inspira este comité, que busca continuar su ejemplo de militancia ética, inclusiva y transformadora.
La creación del comité responde a una necesidad concreta: fortalecer la participación ciudadana en zonas históricamente relegadas del debate político.
La región sureste de San José de Mayo presenta una diversidad social y territorial que exige respuestas contextualizadas. Desde nuevos pobladores provenientes de otros contextos hasta núcleos barriales consolidados, la zona enfrenta tensiones vinculadas al acceso a servicios, la movilidad urbana y las oportunidades educativas. Un comité de base permite canalizar estas demandas, articulando voces locales con los lineamientos programáticos del Frente Amplio y promoviendo soluciones desde lo local.
Además, esta instalación se inscribe en una estrategia de territorialización política que reconoce la importancia de construir presencia en cada rincón del país. No se trata solo de sumar votos, sino de generar espacios de reflexión, formación y acción colectiva. El comité se proyecta como un nodo de encuentro entre vecinos, militantes y organizaciones sociales, fomentando el diálogo plural y la construcción de ciudadanía activa.
En términos históricos, el Frente Amplio ha sido motor de transformación cuando logró articular lo institucional con lo territorial. La experiencia acumulada en comités de base demuestra que allí donde se consolidan espacios de participación sostenida, se fortalecen las prácticas democráticas y se amplía la capacidad de incidencia política. San José de Mayo no puede ser la excepción: su diversidad merece ser escuchada y representada.
La región sureste, en particular, ha mostrado signos de organización comunitaria en temas como el deporte —especialmente el fútbol—, comisiones barriales, respuestas colectivas ante inundaciones, iniciativas de cuidado ambiental, seguridad barrial y promoción cultural. Sin embargo, muchas de estas experiencias carecen de articulación política que les permita trascender lo puntual. El comité de base puede ser el puente entre estas prácticas y una plataforma programática que les dé continuidad, respaldo y proyección.
Desde el punto de vista ético, crear un comité en esta zona implica reconocer que la democracia no se agota en los centros urbanos ni en los espacios institucionales. Implica asumir que cada barrio tiene saberes, necesidades y propuestas que deben ser integradas en la construcción de un país más justo.
Es una apuesta por la inclusión real, por la escucha activa y por el protagonismo popular.
La coyuntura política actual exige redoblar esfuerzos en la construcción de base. Frente a discursos que fragmentan, excluyen o banalizan la política, el comité se propone como un espacio de formación crítica, de memoria histórica y de proyección transformadora. En tiempos de incertidumbre, la militancia territorial se vuelve un acto de esperanza y compromiso con el futuro.
Este proceso organizativo no sería posible sin el trabajo sostenido de la compañera dirigente Jennifer Cachés, quien realizó una tarea enorme en la recolección de firmas de adherentes, recorriendo el territorio con convicción y sensibilidad. Su labor expresa el espíritu militante que da vida a este comité: comprometido, ético y profundamente territorial.
Asimismo, la presentación formal ante la orgánica del Frente Amplio fue realizada por la ex edila Mirta Serena, quien asumió con responsabilidad y convicción el rol de vocera de esta propuesta ante la mesa del 30 de setiembre. Su intervención no solo dio legitimidad institucional al pedido, sino que reafirmó el vínculo entre la militancia barrial y las estructuras orgánicas del Frente Amplio.
Por todo lo expuesto, en representación de los vecinos y vecinas consustanciados con esta iniciativa, se realizará la asamblea constitutiva, , se presentaran a la mesa departamental del Frente Amplio las autoridades del comité emanadas de la asamblea y las firmas requeridas por el estatuto del Frente Amplio. Así mismo, se expresó la voluntad de cumplir con todas las exigencias reglamentarias para oficializar, al más corto plazo posible, el comité de base “Puente y Trinchera: Gladys Paz” dentro de su estructura orgánica.
Este comité no es solo una estructura organizativa: es una herramienta de transformación, de encuentro y de dignificación política. Es el reflejo de una convicción profunda: que la democracia se construye en cada esquina, con cada vecino, y que el Frente Amplio debe estar allí donde el pueblo lo reclama.




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