

Julio Emilio Suárez Sedraschi, conocido como Peloduro (Salto, 16 de septiembre de 1909 - Montevideo, 15 de agosto de 1965), fue un caricaturista, historietista y periodista uruguayo.
Julio E. Suárez fue uno de los pioneros de la historieta en Uruguay. Realizó estudios de arquitectura y estuvo siempre relacionado con el sector cultural, intelectual y artístico, destacándose por su representación humorística de la realidad política y social imperante.
Inició su labor en el año 1934 en la revista Mundo Uruguayo con dos series de dibujos: "Ríase o no" y "Contra-refranes". Siguió colaborando con Mundo Uruguayo hasta 1950.
Su obra más famosa y longeva fue "Peloduro", una tira cómica diaria con personajes inspirados en la realidad uruguaya del momento, creada en 1933 y publicada en los diarios El País, La Mañana, El Nacional, El Popular, Marcha, Época, Justicia y El Diario. El nombre Peloduro fue además el título de un semanario de humor que Julio E. Suárez creó y dirigió entre 1943 y 1964.
Utilizó a lo largo de su carrera diversos sinónimos entre los que se encuentran: "Pelo", "Marcos Tuáin", "Pepe Repepe" y "El Mono". Los más conocidos fueron "JESS" y "Peloduro".
Además de su labor como dibujante, trabajó como periodista y libretista de la emisora de radio CX 24 de Montevideo, y se desempeñó como profesor de dibujo de la Escuela de Artes Comerciales. Fue el creador del personaje "Marieta Caramba", a quien caracterizó con su voz la actriz Jebele Sand en CX 30 Radio Nacional.
Entre otros de sus personajes más conocidos se encuentran "La Porota", "El Pulga" y la historieta de género infantil "Cocona en el país de las Hormigas" (1938).



28 de Junio es el día en el que se conmemoran los disturbios de Stonewall (Nueva York, Estados Unidos) de 1969, que marcaron el inicio del movimiento de liberación homosexual.

A 47 años del Golpe de Estado

Ilustración - Jaime Clara.

Un recorrido en imágenes de las Campañas del Frente Amplio en 1971 y 1984. Un patrimonio documental y fotográfico inédito, de la mano de los fotógrafos Oscar Bonino y Jorge Caggiani que a través de Edición El Portavoz se publicaron recientemente en el libro " Por el Camino de Seregni".



PIT-CNT: Jornada por la Paz y en rechazo a la intervención imperialista en Venezuela
El jueves 29, a las 18 horas, en el Paraninfo de la Universidad de la República (UDELAR), se realizará el seminario “Agresión Imperialista en Venezuela, retos y desafíos del derecho internacional”. Un día después, a partir de las 18 horas, se desarrollará en la explanada de la UDELAR el festival Canto y Poesía por la Paz, con la actuación de más de 16 artistas.

Quiénes son los verdaderos terroristas o la intoxicación mediática que nos martilla cada día…
Leer, escuchar los comunicados “periodísticos” a los que acceden los lectores (los más ingenuos) en Uruguay; los internacionales Deutsche Welle o France 24 o los de la prensa y radio locales, como Carve, Radiomundo, Sarandí, las oficiales, equivale a escuchar “la voz del amo” y exclusivamente o casi, sólo que presentándose a sí mismos como “objetividad periodística”, pero reproduciendo aquella sin pausa.

La violación y la violencia sexual en el patriarcado: mandato moral y estrategia de poder sobre las mujeres y cuerpos feminizados
En pleno siglo XXI, persisten actos de violencia de género y crímenes de guerra que lejos de recibir una condena, continúan reproduciéndose con éxito en sociedades atravesadas por estructuras patriarcales. En particular, estoy pensando en la violación y la violencia sexual —en sus diversas formas— ejercidas especialmente contra mujeres y cuerpos feminizados.

Doctrina del castigo - Las recientes medidas coercitivas impulsadas por Donald Trump contra Cuba y contra los países que comercien hidrocarburos con la Isla no constituye un hecho aislado ni una excentricidad coyuntural. Son la actualización brutal de una política histórica de agresión que tiene fecha, firma y doctrina. El 3 de febrero de 1962, el presidente John F. Kennedy rubricó el primer acto formal del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba. Con variaciones de forma y retórica, esa estrategia de castigo sistemático se ha mantenido inalterable durante más de seis décadas.

“La educación de jóvenes infractores debe orientarse a la inclusión y la ciudadanía; militarizarla es un retroceso que contradice los principios de derechos humanos.”

