
Donald Trump se presenta como forjador de imperio, o mejor dicho recauchutador de tal. Pero si algo hemos sabido de la realidad es que nunca es lo que parece. Y menos lo que se declara. Y que muy a menudo es su opuesto.
Ayer 11 de marzo de 2024, los tertulianos del sr. Cotelo pueden recibir con alto merecimiento el titulo de Dodgers, un Dodge de oro, en inglés, que es el idioma subyacente en toda esta temática...
12/03/2024 Luis E. Sabini Fernández
Lograron referirse a estructuras, comportamientos, actitudes presuntamente antisemitas en la marcha feminista del 8 de marzo, donde se condenaba el genocidio cada vez más generalizado de la poblacióin palestina, sin mencionar ni una sola vez qué están haciendo los israelíes del estado confesional judío, Israel, en Gaza y en general con la población palestina.
La cantidad de seres vivos enterrados vivos, por ejemplo. ¿Miles, centenares de miles? (milagrosamente rescataron a primeros de marzo un niño tras 9 días bajo los derrumbes… pero es trágica y desgraciadamente apenas una excepción).
Hay que escuchar a seres humanos, los tertulianos, más los igualmente humanos moderadores, gente informada, de formación periodística o intelectual, de presunta probidad humanitaria; cristianos, judíos o agnósticos, no mencionar ni mediante el más mínimo roce, el delicado asunto de la matanza inmisericorde y generalizada, "por mandato bíblico", como nos asegura el hijo de Benzion Netanyahu, que está llevando a cabo Israel en Palestina.
Toda una proeza del esquive.

Donald Trump se presenta como forjador de imperio, o mejor dicho recauchutador de tal. Pero si algo hemos sabido de la realidad es que nunca es lo que parece. Y menos lo que se declara. Y que muy a menudo es su opuesto.


El jueves 29, a las 18 horas, en el Paraninfo de la Universidad de la República (UDELAR), se realizará el seminario “Agresión Imperialista en Venezuela, retos y desafíos del derecho internacional”. Un día después, a partir de las 18 horas, se desarrollará en la explanada de la UDELAR el festival Canto y Poesía por la Paz, con la actuación de más de 16 artistas.

Leer, escuchar los comunicados “periodísticos” a los que acceden los lectores (los más ingenuos) en Uruguay; los internacionales Deutsche Welle o France 24 o los de la prensa y radio locales, como Carve, Radiomundo, Sarandí, las oficiales, equivale a escuchar “la voz del amo” y exclusivamente o casi, sólo que presentándose a sí mismos como “objetividad periodística”, pero reproduciendo aquella sin pausa.

En pleno siglo XXI, persisten actos de violencia de género y crímenes de guerra que lejos de recibir una condena, continúan reproduciéndose con éxito en sociedades atravesadas por estructuras patriarcales. En particular, estoy pensando en la violación y la violencia sexual —en sus diversas formas— ejercidas especialmente contra mujeres y cuerpos feminizados.