Por unanimidad, se resolvió aprobar el proyecto cuyo documento fundacional es de abril del 2000. “Implica un reconocimiento del lugar de las artes”, dijo el decano Fernando Miranda.
En las sociedades occidentales contemporáneas, la idea de vivir en una realidad sin Internet y sin las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) parece pertenecer únicamente al ámbito de una mala ficción. Hoy resulta impensable negar los beneficios que estas herramientas aportan a nuestras vidas.
La imagen del presidente uruguayo Yamandú Orsi estrechando la mano de su par chileno, José Antonio Kast, trasciende el protocolo. En una América Latina que vuelve a experimentar un cambio de ciclo político, esa imagen resume una tensión que atraviesa a las democracias contemporáneas: ¿cómo gobernar y construir relaciones internacionales cuando quienes ocupan el poder representan visiones casi opuestas sobre el Estado, la economía, los derechos sociales y el papel de la política?
En tanto el planeta, el clima, la violencia, la crisis poblacional, la contaminación generalizada, nos lleva a algunos a pensar problemáticamente nuestra situación-en-el-mundo, los dueños del poder real, los titulares del capital, los más ricos entre los billonarios siguen muy orondos con sus proyectos y sus ensoñaciones de que están construyendo un paraíso.
En el marco de los lineamientos estratégicos del “Proyecto de Presupuesto y Plan de Desarrollo Educativo 2025–2029”, se inscribe el denominado Plan de egreso y titulación para docentes en ejercicio en Educación Media (Secundaria y UTU). Esta iniciativa, lejos de promover la democratización de la formación docente, evidencia el carácter mercantil, administrativo, instrumental y calculador al que se encuentra sometida la educación en Uruguay.
En las elecciones municipales del 2025, el Frente Amplio ganó el 75% de los municipios de Montevideo y solo el 20% en el Interior”. Este pudo haber sido perfectamente un titular de prensa del día después.