
En días donde se puso en debate la propuesta de la creación de un Ministerio de Justicia, vale la pena recordar lo que decía Felipe Michelini, en noviembre de 2018, en su columna para UyPress.

En días donde se puso en debate la propuesta de la creación de un Ministerio de Justicia, vale la pena recordar lo que decía Felipe Michelini, en noviembre de 2018, en su columna para UyPress.

Dede el 1ro de septiembre, la sala de sesiones con sede en La Haya llevará el nombre del académico especialista en Derechos Humanos, diplomático y político uruguayo.

En estas primeras líneas, a dos meses de la muerte de mi hermano… ¡Cómo no voy a hablar de Felipe! No puedo ni quiero escribir de otra cosa.

Leer, escuchar los comunicados “periodísticos” a los que acceden los lectores (los más ingenuos) en Uruguay; los internacionales Deutsche Welle o France 24 o los de la prensa y radio locales, como Carve, Radiomundo, Sarandí, las oficiales, equivale a escuchar “la voz del amo” y exclusivamente o casi, sólo que presentándose a sí mismos como “objetividad periodística”, pero reproduciendo aquella sin pausa.

En pleno siglo XXI, persisten actos de violencia de género y crímenes de guerra que lejos de recibir una condena, continúan reproduciéndose con éxito en sociedades atravesadas por estructuras patriarcales. En particular, estoy pensando en la violación y la violencia sexual —en sus diversas formas— ejercidas especialmente contra mujeres y cuerpos feminizados.

Doctrina del castigo - Las recientes medidas coercitivas impulsadas por Donald Trump contra Cuba y contra los países que comercien hidrocarburos con la Isla no constituye un hecho aislado ni una excentricidad coyuntural. Son la actualización brutal de una política histórica de agresión que tiene fecha, firma y doctrina. El 3 de febrero de 1962, el presidente John F. Kennedy rubricó el primer acto formal del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba. Con variaciones de forma y retórica, esa estrategia de castigo sistemático se ha mantenido inalterable durante más de seis décadas.

“La educación de jóvenes infractores debe orientarse a la inclusión y la ciudadanía; militarizarla es un retroceso que contradice los principios de derechos humanos.”

Compartimos la exposición de Dr. Ismael Blanco durante el seminario Agresión Imperialista en Venezuela, retos y desafíos del derecho internacional, en el Paraninfo de la Universidad de la República (UDELAR). "Uruguay debe profundizar su integración con el mundo BRICS, asumiendo riesgos con coraje, rebeldía y valentía".