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title: "Tangos para filosofar: Arrabal amargo"
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description: "El tango, no sólo es un género musical, es también un modo de pensar la vida. En sus versos se condensa la experiencia de lo cotidiano, la nostalgia de lo perdido y la crudeza de lo vivido. Arrabal amargo, compuesto por Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, es una pieza que nos invita a mirar más allá de la melodía y descubrir en sus imágenes un campo fértil para la reflexión filosófica y sociológica."
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date_published: "2026-08-24T22:12:00-03:00"
date_modified: "2026-08-24T22:14:48-03:00"
author_name: "Jorge Barrera"
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# Tangos para filosofar: Arrabal amargo

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**El arrabal como categoría existencial**

El arrabal es periferia, borde, límite. En la tradición aristotélica, el lugar es aquello que contiene y delimita: *“Un cuerpo está en un lugar si hay otro cuerpo fuera de él que lo contiene”*(Aristóteles, *Física*, 208a, 1995, p. 241). En Heidegger, el lenguaje mismo es la morada del ser: *“El lenguaje es la casa del ser. En su morada habita el hombre”*(Heidegger, *Carta sobre el humanismo*, 2000, p. 12). El arrabal, entonces, no es solo un espacio físico sino un horizonte existencial: allí donde la vida se despliega en su precariedad y en su potencia. La amargura que lo acompaña no es un accidente, sino la marca de una condición: vivir en el margen, en la frontera de lo social y lo simbólico.

Platón hablaba de la pasión como fuerza que arrastra al alma: “El amor es una especie de locura que nos viene de los dioses, y es la más bella de todas” (*Fedro*, 249d). Por su parte, los estoicos insistían en dominarla para alcanzar la virtud: “Ningún hombre es libre si no es dueño de sí mismo” (Epicteto, *Discursos*, II, 1). *Arrabal amargo*nos muestra que la pasión no se domina, se canta. El tango convierte el dolor en arte, y en ese gesto nos recuerda que la filosofía también puede nacer de lo popular.

**Tiempo, memoria y nostalgia**

San Agustín reflexionaba sobre el tiempo como distensión del alma: *“¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé”*(Agustín, *Confesiones*, Libro XI, 1995, p. 267). Pasado, presente y futuro se entrelazan en la memoria: *“El pasado existe como*

*memoria, el futuro como expectativa, el presente como atención”*(Agustín, *Confesiones*, Libro XI, 1995, p. 270).

En el tango, el tiempo se vuelve nostalgia. El arrabal es amargo porque es recuerdo de lo que ya no está, porque la vida se mide en pérdidas. La memoria, sin embargo, no es solo dolor: es también identidad. Como señala Agustín: *“Grande es la fuerza de la memoria, algo prodigioso, Dios mío, un santuario vasto e infinito”*(Agustín, *Confesiones*, Libro X, 1995, p. 234). Somos lo que recordamos, y el tango nos enseña que recordar es resistir.

Aquí resulta iluminador el aporte de Alejandro Dolina, quien reconoce que su vínculo con el tango es inseparable de la memoria: *“A lo mejor, más que talento, lo que tengo es buena memoria, y lo que escuché hace mil años lo recupero y lo articulo cuando lo necesito”*(Dolina, citado en Revista Anfibia, 2024). Esa memoria que Dolina reivindica como fuerza vital se conecta con la idea agustiniana de que recordar es resistir: somos lo que guardamos, y en el tango esa resistencia se vuelve canto.

**La noche de la nostalgia**

En Uruguay, la llamada *Noche de la Nostalgia*—celebrada cada 24 de agosto— se ha convertido en un fenómeno cultural que revive colectivamente el pasado a través de la música y el baile. No es solo una fiesta: es la actualización de un espíritu que perdura en la cultura uruguaya, producto de una sociedad construida por inmigrantes, migrantes forzosos, esclavos y pueblos originarios desposeídos de sus bienes y de su cultura. La nostalgia aquí se vuelve ritual compartido, memoria que se canta y se baila, y que reafirma la identidad colectiva en un país que reconoce en su diversidad histórica la raíz de su presente. Como señala la prensa local: “La Noche de la Nostalgia es un espejo de la memoria nacional, donde lo perdido se celebra como parte de lo que somos” (El Observador, 2023).

**Sociología del arrabal**

El arrabal es también un espacio social. Allí se mezclan inmigrantes, trabajadores, marginados. Es el territorio de la pobreza, pero también de la

creatividad. Marx nos invita a leerlo como escenario de la lucha de clases: “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases” (Marx & Engels, Manifiesto Comunista, 1848/2000, p. 45). El arrabal es producto de la exclusión, pero también semillero de resistencia.

Bourdieu lo pensaría como un campo donde se juega el capital cultural: “El habitus es ese sistema de disposiciones duraderas y transferibles que integra todas las experiencias pasadas” (Bourdieu, El sentido práctico, 1980/1997, p. 88). El tango surge de ese habitus, de esa manera de estar en el mundo que transforma la carencia en expresión.

El arrabal amargo es, entonces, archivo cultural. En sus versos se inscriben las tensiones de la modernidad rioplatense: la ciudad que crece, la tradición que se pierde, la identidad que se busca. El tango no es solo música: es documento, testimonio, memoria colectiva. Como recuerda Alejandro Dolina: “El tango es la melancolía de lo que ya no está, pero también la celebración de haberlo vivido” (Dolina, Crónicas del Ángel Gris, 1986, p. 112). Esa doble condición —dolor y celebración— convierte al arrabal en un espacio de resistencia cultural.

**Filosofar desde lo popular**

La filosofía, tantas veces encerrada en academias, encuentra en el tango un aliado inesperado. *Arrabal amargo*nos recuerda que las grandes preguntas —sobre el dolor, el tiempo, la identidad— no son patrimonio exclusivo de los clásicos. Están también en la voz de Gardel, en la poesía de Le Pera, en la experiencia de quienes habitan los márgenes.

Filosofar desde el tango es reconocer que la cultura popular tiene densidad reflexiva. Que en sus metáforas se esconden categorías, que en sus nostalgias se revelan estructuras. Es, en definitiva, abrir la filosofía a la vida.

**Vigencia contemporánea**

Hoy, el arrabal ya no es el mismo. Las periferias urbanas han cambiado, pero la amargura persiste. Nuevas formas de marginalidad —barrios carenciados, asentamientos, exclusiones digitales— nos muestran que el arrabal sigue

siendo un lugar de dolor y de resistencia. Pensar el arrabal amargo hoy es pensar la desigualdad contemporánea, la precariedad laboral, la fragmentación social.

El tango, entonces, no es solo pasado: es espejo del presente. Nos invita a mirar nuestras ciudades, nuestras periferias, nuestras nostalgias, y a preguntarnos qué significa vivir en el margen.

**Cierre**

Arrabal amargo es más que un tango: es una filosofía en clave popular. Nos habla del dolor y de la memoria, de la identidad y de la exclusión, pero también de la creatividad que surge en los márgenes. Marx nos recuerda que la historia es lucha de clases, y el arrabal encarna esa tensión entre exclusión y resistencia. Bourdieu nos muestra que el habitus transforma la carencia en expresión, y el tango es prueba viva de ello.

En esa trama, la voz de Alejandro Dolina ilumina el sentido profundo del tango: “El tango es la melancolía de lo que ya no está, pero también la celebración de haberlo vivido” (Dolina, Crónicas del Ángel Gris, 1986, p. 112). Así, el arrabal amargo se convierte en archivo cultural y en testimonio de una identidad que se construye entre pérdidas y resistencias.

La columna que inaugura este ciclo quiere ser, precisamente, un puente: entre la música y la filosofía, entre lo popular y lo académico, entre el arrabal y el mundo. Porque filosofar es, al fin y al cabo, aprender a escuchar —y en el tango, escuchar es también recordar, resistir y celebrar.

**Bibliografía**

Agustín de Hipona. (1995). *Confesiones*(Trad. M. C. Díaz). Madrid: Editorial Gredos.

Aristóteles. (1995). *Física*(Trad. J. Tricot). Madrid: Editorial Gredos.

Bourdieu, P. (1997). *El sentido práctico*(Trad. J. L. Moreno). Madrid: Siglo XXI. (Trabajo original publicado en 1980).

Dolina, A. (1986). *Crónicas del Ángel Gris*. Buenos Aires: Editorial Planeta.

Dolina, A. (2024). Entrevista en Revista Anfibia. Recuperado en 2026 de https://revistaanfibia.com

Epicteto. (2000). Discursos (Trad. J. García Yebra). Madrid: Editorial Gredos.

Gardel, C. (Intérprete), & Le Pera, A. (Letra). (1935). Arrabal amargo [Video]. YouTube. Recuperado en 2026 de https://www.youtube.com/watch?v=QjXzFhXzX9E (youtube.com in Bing)

Heidegger, M. (2000). Carta sobre el humanismo (Trad. E. Barjau). Madrid: Alianza Editorial.

Marx, K., & Engels, F. (2000). Manifiesto Comunista (Trad. W. Roces). Madrid: Alianza Editorial. (Trabajo original publicado en 1848).

Platón. (1995). Fedro (Trad. L. Gil). Madrid: Editorial Gredos.

El Observador. (2023, 24 de agosto). La Noche de la Nostalgia es un espejo de la memoria nacional. Montevideo: El Observador. Recuperado en 2026 de https://www.elobservador.com.uy (elobservador.com.uy in Bing)

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