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title: "Dos experiencias y un duelo"
article_type: "Article"
description: "Estos tres micro-relatos parecen corresponderse con la idea de que incluso en la esfera más personal se puede hacer política: vivimos en un mundo distópico donde mañana puede ser nunca. Hay que hacerse cargo en el círculo de cada uno, porque muchos ya no pueden esperar. Y la fraternidad puede quebrarse, como en la historia de Caín y Abel, pero renace siempre, aún en medio de claroscuros.  El autor es abogado, fue diputado y ocupó cargos públicos."
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date_published: "2025-02-08T11:44:00-03:00"
date_modified: "2025-02-08T11:47:12-03:00"
author_name: "Gabriel Courtoisie"
category_name: "Mediateca"
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# Dos experiencias y un duelo

![800px-Bouguereau-The_First_Mourning-1888](/download/multimedia.normal.85929bac2b74b4ad.ODAwcHgtQm91Z3VlcmVhdS1UaGVfRmlyc3RfTW91cm5fbm9ybWFsLndlYnA=.webp)

*“El primer duelo” de Bouguereau (1888)*

I.

El primer trabajo

En la zapatería de mi tío, lo primero que hice fue hacer mandados y limpiar. Fui mandadero.

Aprendí a qué ferretería ir, la ubicación de las fábricas de zapatos y, fundamentalmente, conocí a la gente con la que trataba.

Fueron unos años de aprendizaje.

Cuando llegué a vender zapatos, significó un logro para mí.

Conocí a la gente, cómo estaba, su humor, etcétera.

Allí aprendí a ponerme en los zapatos de la otra persona, en su circunstancia.

II.

Mañana es nunca

Al mediodía de un día de enero, golpearon la puerta de mi casa.

Abrí, y tras la puerta de reja apareció un muchacho flaquito, con la mirada un tanto perdida.

Me pidió agua y algo para comer.

Agarré una bolsa y puse galletas, una lata de atún, dos pelones y un litro de agua fría.

Agradeció y se fue.

A los días, recorrí unas cuadras de mi barrio (Jacinto Vera) y encontré a varias personas en situación de calle.

No se me ocurrió llamar al Mides (a este Mides de Martín Lema, etcétera).

Mucho menos a la Policía. No es delito ser pobre y estar en la calle.

A los dos días, volvió Hugo (no es su nombre real).

Ya no tenía fruta, y le di (sin saber que era la última vez) un paquete de galletas, una lata y agua.

Allí me pidió una changa o algo de dinero.

Estaba a fin de mes, y se lo recordé por la jubilación.

El estómago no asume qué día es cuando se siente hambre.

Cerca de casa hay una olla, y por la Terminal Goes, otra. No se me ocurrió mandarlo.

Dar de comer hoy no resuelve el mañana. Pero comparto lo que hay y no endoso el problema a otros. Me hago cargo.

III.

Hijos de Caín

Según la Biblia, los habitantes de la Tierra descendemos de Caín, quien mató a su hermano Abel, desconociéndose si este último tuvo descendencia.

Por otra parte, Jesús fue traicionado por un amigo, negado por otro, y todos sabían que era inocente.

Sin embargo, creemos que puede haber justicia, equidad y libertad.

¿Abel tuvo hijos?

¿O le fallamos a Caín?

También podemos pensar que, siendo descendientes de Caín, algunos salimos a nuestro tío.

El traidor se ahorcó, y el negador comenzó un reino lleno de claroscuros.

* * *

ILUSTRACIÓN: “El primer duelo” de William-Adolphe Bouguereau (1888). Obra de dominio público. Museo Nacional de Bellas Artes (Argentina). El cuadro muestra a Adán y Eva al encontrar el cuerpo de su hijo Abel, asesinado por Caín.

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